Se alzan los puños como la cosecha
su grito sembrado en el fondo de la conciencia
yo crezco, yo broto
las manos brotan de par en par
desde el centro hacia el sur
del norte a la eternidad,
soy voz, soy esfuerzo
marco y grito
soy esclavo del progreso,
debo esclavizar al progreso
Manos de hermanos,
manos que trascienden
pequeñas industrias de la creación
crecidas de la piel,
son montañas…
Yo cosecho;
él siembra en la eternidad
ella mira a sus hijos,
sus hijos trabajan por ella,
ella crece entre sus hermanos

La sangre corre por la arena, de tubería en tubería
mañana, hoy: la rutina
números no somos, progreso…
hoy justicia, mañana libertad
se quiebra entre los lazos:
los llamo adelante
¡vamos compañeros!
Los cables nacerán de la tierra
recurrirán a ella
hasta el fin de los tiempos,
cuando las palabras se creen,
nuevamente
cuando en el fin de la playa,
en la orilla
se reencuentren las gaviotas…
Ahí los esperaré compañeros,
no miento
en la armonía de los tiempos,
con su esfuerzo,
con nuestro esfuerzo,
donde el conocimiento es base
pero la hermandad es vida,
donde se practica la verdad,
donde se hace verdad
sin divisas, sin límites
La masa será locura,
locura apacible,
libre de martirio;
de la nada, crecerás
como un viento que sopla
como una palabra de la garganta
brotarás de la balanza,
del equilibrio entre las fuerzas
de manos desgastadas, con grietas, con heridas
manos cansadas y manos nuevas
de silencio y ruido:
un amigo serás, un espacio serás
el esfuerzo serás, eres, el todo
un servidor de ti,de tus hermanos
no de algo divino,
ni de divinidades
redondas de metal;
crecerás de lo puro,
de la importancia de lo simple
pues su importancia es igualitaria:
el hermano de la vida,
el del portafolio con martillos, el instrumento
el resplandor del fuego en tus cultivos,
la hoz y el martillo entre tus brazos
en tus labios el sol
tu estómago complacido,
tu eternidad resplandecida.
Así crecemos, así somos,
con altos y bajos…
Así brotamos.
