Vaya desprecio de serenidad
se acrecenta con la distancia.
Será Ella o ¿mis lágrimas?
ella o el deseo…
ella, o sólo Ella… solo sé que
mis ojos llaman al viento,
este con aire de invierno, se va
se va y recorre otros mares, praderas
azules de hierba y verdes de oleaje
su dirección es la tuya,
Te buscan entre los espacios,
esos que de soledad pintan mi ciudad,
entre esos buscan el camino hacia tus ojos:
de fe
y claridad, de blanca pureza y roja calidez
aquel perfume que emanan
tus poros morenos y amenos,
bañados en
que me incitan al romance
a la soledad,
y al desapego de continuidad.